viernes, 5 de noviembre de 2010

Un tren frances con residuos radioactivos parte hacia Alemania entre protestas

Un tren francés cargado con residuos nucleares que deben ser restituidos a Alemania salió hoy de la estación de Valognes, en Normandía (noroeste de Francia) en medio de un fuerte dispositivo de seguridad para evitar las protestas de las asociaciones nucleares.
El convoy de catorce vagones, cargado con 308 contenedores con 123 toneladas de residuos de alta radiactividad, inició su recorrido a primera hora de la tarde en la estación más próxima a la planta que tiene el grupo estatal Areva en La Hague dedicada al tratamiento de combustibles usados de las centrales atómicas.
En los primeros kilómetros de trayecto del tren no se produjeron incidentes, aunque los grupos ecologistas han anunciado que organizarán acciones en diversos puntos del recorrido, como Caen, Amiens o Estrasburgo.
En Alemania, adonde el convoy debería llegar mañana, se han movilizado a 20.000 agentes para evitar incidentes antes de su llegada a la estación final de Gorleben, en el noroeste del país.
Las autoridades francesas, que no han comunicado el trayecto exacto, ni los horarios, han previsto que en uno de los vagones viajen agentes antidisturbios, que serán respaldados por otros policías en tierra y por helicópteros.
El director general de Greenpeace en Francia, Pascal Husting, denunció que los vagones llevan "un concentrado de productos de fisión" que "supone un riesgo extremadamente importante".
De acuerdo con los cálculos de esta organización, la radiactividad acumulada de los contenedores equivale a dos veces la que se liberó en el accidente de la central nuclear de Chernóbil en 1986.
Más allá del peligro que conlleva el transporte de estos residuos, que vuelven a Alemania tras su tratamiento en La Hague para minimizar su radiactividad, las asociaciones antinucleares han denunciado una vez más la falta de una solución a largo plazo para desembarazarse de estos residuos, de los que cada año se generan 7.000 metros cúbicos en los 143 reactores que hay actualmente en la UE.
La presidenta de Areva, Anne Lauvergeon, descalificó hoy las comparaciones de los ecologistas con el accidente de Chernóbil y subrayó que se trata del undécimo transporte de este tipo desde 1996 para devolver a Alemania materiales procesadas en La Hague.
En una entrevista a la emisora 'France Info', Lauvergeon recomendó a Greenpeace reflexionar sobre sus críticas, pues por un lado denuncia que se someta a los residuos a un tratamiento que sirve para reducir su radiactividad, y por otro, reprocha que se hagan los transportes imprescindibles para ese procesado. EFE

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